Atenas, polis democrática
Publicado por Pedro Jiménez Guijarro el Septiembre 26th, 2008 dentro de la categoría El saber no ocupa lugarLa consolidación de las polis, en general y de la de Atenas en particular, arranca del final de las guerras Médicas, en las que se enfrentan atenienses y persas por el apoyo que los primeros habían prestado a los griegos de las colonias de Asia Menor contra el imperio persa. Los atenienses vencieron a los persas, a pesar de que tenían un ejército inferior, pero era un enemigo temible. Esto supuso un espaldarazo para la forma de vida y organización griega y una autoafirmación de su forma de vida y de sus ideales. El imperio persa era una gran potencia militar, con un gran ejército formado por mercenarios a sueldo y regidos por un déspota. El descalabro de esta gran organización política es importante porque pierde frente a una pequeña unidad política griega. Además, el triunfo de la polis también fue importante desde el punto de vista económico porque llegaron a la ciudad una gran cantidad de esclavos a los que se les había otorgado la libertad por estar de remeros en el ejército. Las batallas decisivas para señalar el final de las guerras Médicas (500-479 a.C) son las de Maratón y Salamina. La primera quizá sea la que más reminiscencias tiene por su significado y leyenda posterior, parece que exagerada. Se desarrolló en la llanura de Maratón y enfrentó al ejército ateniense dirigido por Milcíades contra la fuerza persa enviada por Darío. En las Olimpiadas se estableció la maratón en homenaje al guerrero ateniense Filípides, que cuentan fue corriendo la distancia que separaba la llanura de Maratón de Atenas para anunciar la victoria 842 km.).
En cualquier caso, en la victoria contra una potencia hegemónica han intervenido con fuerza las clases populares y prácticamente con los mismos derechos que tradicionalmente tenían los aristócratas. Son conscientes y se sienten orgullosos de que haya sido su espíritu y su forma de organización lo que les ha llevado al triunfo frente a un imperio despótico.
El esquema por el que se gobernaban las polis no era el mismo en todas, hay variaciones entre ellas y cada una resolvía los problemas a su manera: unas tuvieron tiranos, otras no; unos pasaron a democracia, otras no. Sin embargo, a nosotros nos interesa la forma de organización de Atenas y Esparta porque tras la derrota de los persas estas dos ciudades con sus aliados fueron las que marcaron el rumbo de los acontecimientos en los siguientes 50 años. Los persas resultaron dañados pero no aplastados, con lo que convenía prepararse para un posible ataque persa. Por ello, bajo la dirección de Atenas se organizó una liga de defensa (Confederación de Delos) entre las ciudades aliadas de Atenas. Mediante contribuciones que hacían las ciudades se construyó una gran flota que consiguió alejar a los persas del mar Egeo. La Liga cobró fuerza y se fue convirtiendo en una especie de Imperio comandado por Atenas, que era la potencia hegemónica y rectora del destino de sus aliadas. Con el tiempo Esparta y sus aliados se sintieron amenazados por la gran acumulación de poder y de recursos que estaba llevando a cabo Atenas. Lo cual hizo que el conflicto entre ambas terminara por ser inevitable.
La Guerra del Peloponeso (431-404 a.C.) fue un conflicto sin precedentes por la cantidad de hombres y de ciudades-Estado implicadas. La guerra fue un desastre para la Atenas democrática que perdió frente a Esparta, pero también supuso el fin de una forma de organización y de concepción de la vida política. Fue el fin de las polis.
En definitiva, el rasgo distintivo de las polis es que implicaba una forma de vida tanto desde el punto de vista material y económico como ideológico. Los habitantes de las polis se integraban en una comunidad emocionalmente identificada con su ciudad y con sus valores e ideales. De todas formas, también hay que tener en cuenta que la unanimidad y la armonía en torno a unos valores e ideales dentro de las polis no fue absoluta, ya que se dieron enfrentamientos y diversidad de opiniones con respecto a estos ideales democráticos.
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